En la industria alimentaria, cada detalle cuenta. Desde la selección de materias primas hasta el empaque final, los procesos deben cumplir con los más altos estándares de calidad, inocuidad y seguridad. Hoy, en SYCSA®, celebramos con orgullo la inauguración de la nueva planta de PepsiCo, Sabritas en Celaya, un proyecto que representa un paso firme hacia el futuro de la manufactura alimentaria en México.
Más allá de su relevancia en términos de capacidad productiva, esta planta destaca por integrar soluciones de vanguardia que garantizan operaciones eficientes, seguras y alineadas con los estándares internacionales más exigentes. Para SYCSA®, haber formado parte de este desarrollo es también un reflejo de nuestro compromiso con la excelencia y la ingeniería aplicada a procesos críticos.
La inocuidad como pilar de la industria alimentaria
La fabricación de frituras y botanas implica una serie de etapas altamente sensibles: recepción y manejo de materia prima, almacenamiento, transporte interno, procesamiento térmico, sazonado y empaque.
En la industria alimentaria, la inocuidad no es un diferenciador, sino una condición indispensable para operar. Garantizar que los productos sean seguros para el consumo requiere un enfoque integral que abarque desde el diseño de procesos hasta la selección de materiales y tecnologías que minimicen riesgos de contaminación.
Nuestras soluciones no solo aseguran la calidad del producto, sino también la reputación de una marca global. Por ello, empresas como PepsiCo implementan rigurosos protocolos que abarcan desde el diseño sanitario de equipos hasta la selección de materiales que entran en contacto con los productos.
Aquí es donde la ingeniería especializada cobra un papel fundamental.
Soluciones SYCSA®: eficiencia, seguridad e higiene en cada etapa
Como expertos en manejo de materiales a granel, en SYCSA® desarrollamos soluciones que responden a las necesidades específicas de la industria alimentaria, nuestro enfoque siempre orientado a garantizar un flujo continuo, controlado y libre de contaminación en el manejo de ingredientes.
Esto implica no solo eficiencia operativa, sino también la integración de sistemas que faciliten la limpieza, reduzcan la acumulación de residuos y minimicen riesgos sanitarios. La correcta selección de materiales, acabados y recubrimientos es clave para cumplir con estos objetivos.
Además, nuestras soluciones están diseñadas para alinearse con principios de diseño sanitario, asegurando accesibilidad para mantenimiento, superficies adecuadas para contacto con alimentos y compatibilidad con procesos de limpieza industrial (CIP y COP). Todo esto contribuye a una operación más confiable y a la reducción de paros no programados.
Recubrimientos especializados: una barrera crítica para la seguridad alimentaria
Uno de los elementos más relevantes en este proyecto fue la implementación de recubrimientos interiores de alto desempeño, diseñados específicamente para aplicaciones en la industria alimenticia.
Este recubrimiento, basado en tecnología epóxica, se aplica mediante un método electrostático y se somete a un proceso de curado por termofusión. Este proceso no solo garantiza una cobertura uniforme, sino también una adherencia superior y una mayor durabilidad en condiciones de operación exigentes.
Entre sus principales ventajas destacan:
- Certificación NSF/ANSI 51, que avala su uso en equipos y superficies en contacto con alimentos.
- Certificación NSF/ANSI 61, que garantiza su seguridad en aplicaciones relacionadas con agua potable.
- Cumplimiento con CFR 175.300 de la FDA, asegurando que las materias primas utilizadas son aptas para contacto con alimentos.
- Libre de TGIC, reduciendo riesgos asociados a compuestos potencialmente dañinos.
- Alta resistencia química, soportando sustancias con un rango de pH de 4 a 14 a temperatura ambiente.
Estas características convierten al recubrimiento en una solución ideal para el almacenamiento y manejo de productos alimenticios, así como para aplicaciones complementarias como agua potable, sistemas contra incendio y manejo de aguas residuales dentro de la planta.
Respaldo normativo y desempeño comprobado
La confiabilidad de estos recubrimientos no solo se basa en sus propiedades técnicas, sino también en su validación mediante estándares internacionales. Entre las pruebas y normas que respaldan su desempeño se incluyen:
- ASTM D1186 (medición de espesor)
- ASTM D3359 (adherencia)
- ASTM D2794 (resistencia al impacto)
- ASTM D522 (flexibilidad)
- ASTM D4060 (resistencia a la abrasión)
- ASTM B117 (resistencia a la corrosión en cámara salina)
- ASTM D2247 (resistencia a la humedad)
Este conjunto de certificaciones y pruebas asegura que los sistemas implementados no solo cumplen con los requisitos regulatorios, sino que también ofrecen un desempeño consistente a largo plazo, incluso en entornos de alta exigencia como la industria alimentaria.
Más que un proyecto: una alianza estratégica
La colaboración con PepsiCo en la planta de Sabritas Celaya es un claro ejemplo de cómo la sinergia entre empresas líderes puede traducirse en proyectos de alto impacto para la industria.
Para SYCSA®, este caso de éxito refuerza nuestra capacidad para integrarnos en cadenas de valor altamente exigentes, aportando soluciones que no solo cumplen, sino que elevan los estándares de operación en términos de inocuidad, eficiencia y sustentabilidad.
Construyendo el futuro de la industria alimentaria en México
La inauguración de esta planta no solo representa una expansión productiva, sino también una apuesta por la innovación, la sustentabilidad y la excelencia operativa en México. En un contexto donde la demanda por alimentos seguros y de alta calidad continúa creciendo, proyectos como este marcan la pauta para el desarrollo de la industria.
En SYCSA®, estamos convencidos de que el futuro de la manufactura alimentaria se construye a partir de la ingeniería, la tecnología y, sobre todo, la confianza.
Agradecemos a PepsiCo por permitirnos ser parte de este importante logro y por confiar en nuestras soluciones como un eslabón clave dentro de su operación.
Seguimos trabajando para impulsar procesos más seguros, eficientes y sostenibles, contribuyendo al desarrollo de una industria alimentaria que no solo alimenta al mundo, sino que lo hace con los más altos estándares de calidad.









